Roma por su soberbia
La entrada original es de 2007.
De vuelta de mi viaje en mayo, aquí dejo las fotos del B&B que nos alojó en nuestra estancia.
Se llama casa Sorriso, es un ambiente muy tranquilo. He de decir que los anfitriones son muy agradables, nos han tratado fenomenal.
Teresa fue la primera persona que se alegró de vernos en Italia y nos lo demostró con creces.
Nos
llevaban hasta la parada del autobús en coche (aunque la parada estaba a
diez minutos andando, se ofrecieron para recogernos desde la parada de
nuevo hasta la casa (aunque llegáramos a media noche); incluso una vez
nos llevó directamente hasta Roma, un día que nos levantamos un poco más
tarde de lo habitual.
Teresa
hace un té de mil flores que recolecta ella misma y nos obligó
prácticamente a probarlo porque sabía que nos gustaría, y aunque nos
levantáramos fuera del horario del desayuno jamás nos dejó sin café -
incluso nos atiborró con bizcocho casero que hace su hija.
El
último día compartió con nosotros la exquisita tarta de frutas del
bosque y crema casera, que le habían regalado el día anterior (el día de
la madre). Yummm.
Su marido también era un
encanto de hombre, no hablaba nada de español pero siempre tenía la
sonrisa dispuesta y nos hablaba en italiano, y no sonaba mal lo que
decía.... También era consciente de lo parlanchina que era su esposa y
por las noches nos echaba un cable cuando nos veía muy cansados.
Bueno, aquí están las fotos del jardín
Mientras yo hacía fotos como una loca al jardín, él se estresaba tanto que debía descansar.
Lo que se ve detrás de Vincent son los restos de nuestro desayuno.
En autobús se llega a Cornelia (Roma) en 30 minutos, pero hasta que aparece... pueden transcurrir otros 30 minutos tranquilamente. (Tiempo mínimo de espera).
Para
ir a Roma, como estás descansadito, no importa, pero para volver,
puedes esperar, sentado en la acera -porque en las paradas romanas no
hay asiento- 45 minutos tranquilamente antes de que el bus se digne a aparecer.

Nosotros nos íbamos antes a una heladería para que aguardar al bus fuera un tiempo bien empleado.
Nosotros nos íbamos antes a una heladería para que aguardar al bus fuera un tiempo bien empleado.
Otra cosa de las paradas de autobús romanas; están en lugares un poco peligrosos.
En nuestra ruta había una en la autopista en medio de la nada, donde se bajaba casi todo el mundo por cierto. A partir de esa parada podíamos ir sentados y era genial porque era cuando salíamos de Roma y ya olía distinto, a hierba fresca, a campo.
(Como se bajaba toda la humanidad... es lógico).
En nuestra ruta había una en la autopista en medio de la nada, donde se bajaba casi todo el mundo por cierto. A partir de esa parada podíamos ir sentados y era genial porque era cuando salíamos de Roma y ya olía distinto, a hierba fresca, a campo.
(Como se bajaba toda la humanidad... es lógico).
Eso sí, el autobús en Roma es gratis. ;-P
(Se asume que tienes abono transporte por lo que... qué más se puede pedir a un servicio gratuito, ¿no?).
Lo mejor para disfrutar de la casa Sorriso, por tanto, es tener coche.
¡¡La próxima vez alquilamos uno!!
¡¡La próxima vez alquilamos uno!!
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